Sin embargo, después de muchos años la mayoría (aunque algunos nunca lo reconocerán en público) sabemos que lo importante en la escuela no son las calificaciones sino aprender. Lo malo es que algunas de esas personas que se toparon con ese error en la Matrix sobrevaloran la capacidad de otros que como ellos obtuvieron los primeros lugares en las escuelas que cursaron (kinder, secundaria, maestría o lo que sea).
Es curioso darse cuenta de lo sobrevalorada que está la capacidad de alguien en la escuela, al grado que los propios compañeros lo envidian, lo cotorrean o molestan y hasta lo boicotean, sin que jamás en su cara reconozcan o mencionen alguna cuestión de mayor capacidad de su parte, no obstante esto hace al Neo escolar darse cuenta de que tiene un extraño poder sobre sus classmates que como en la mayoría de las relaciones humanas no saben ocultar admiración y odio por igual.
Lo bueno del caso es que como en todo hay personas a las que no afecta esta situación, ni les ocasiona envidia ni sufren porque algún jefe laboral muestra preferencia ante un currículum de "excelencia", esa es la forma en que creo que deberíamos educar a nuestros hijos. Pero los que hemos vivido de alguno de los dos bandos la experiencia del error matricial educativo estamos condenados en alguna forma a que nuestro ego y nuestras debilidades humanas nos hagan hablar de mas y aunque sinceramente busquemos la no afectación de esos temas en la familia, caemos en el error de hacer referencia a experiencias personales que inciden en el pensamiento de los pequeños.
Todo esto lo cuento porque habrá días como hoy domingo en que estaremos en casa estudiando con uno de nuestros hijos, porque quiere sacar un diez...
Felices bytes...
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